Archivo de mayo de 2008
De la infopolítica
Luis Barragán
A nadie puede extrañar el empleo de las (aún) nuevas tecnologías para el desarrollo de las actividades políticas, así afloren severas dudas en torno a la concepción y diseño de la empresa interneteana en cuestión. Cobra una insospechada importancia, sobre todo en el marco de las democracias seriamente amenazadas, bajo las cuales los medios convencionales o impresos saben de la (auto) censura
sistemática, eficazmente inducida, renovado permanentemente el neoautoritarismo. No obstante, creemos descubrir algunos equívocos al pretender suplantar la realidad por una virtualidad ensimismada, confiando en el hospedaje de sendas páginas de rápida desactualización o en una efímera reforestación digital que, a falta precisamente de interactividad, no pasa del gesto amable y publicitario.
La llamada infopolítica va más allá de un atrevimiento, anunciando todo lo que puede acontecer en el mundo real por la movilización más o menos intensa de los internautas que osen mantener un determinado compromiso público. Susceptible de las más devastadoras guerras sucias que encuentran medios de compensación y superación, en el caso de una pronta, hábil y articulada respuesta de los afectados, también abre las generosas calles de un ejercicio ciudadano que no ha de perder de vista datos tan importantes como la (in) voluntaria conformación de las comunidades en procura de niveles organizados de opinión, configurando un determinado orden público electrónico, como punto de partida.
Desde aquélla nada rudimentaria y precursora campaña electrónica parlamentaria para el circuito de Baruta-El Hatillo, coordinada por Rafael Mourad a finales de los noventa, recogiendo una experiencia acumulada en los intercambios de Compuserve, y – curioso – en abierta competencia con los envíos postales y la recepción de faxes; el decidido impulso que dio Nelson Chitty La Roche a anteproyectos de leyes como el de la Privacidad en la Internet o el del Registro Público Electrónico, amén del proyecto preventivo sobre el Y2K que presentó César Pérez Vivas (valga acotar que pasó de nueve modestos artículos a casi 100 por la mentalidad estatizante de la entonces comisión de administración y servicios de diputados, ante-proyectos todos cancelados con el conocido cierre del Congreso de la
República), hasta el presente, mucho agua ha corrido por debajo de los puentes. La imprenta, la radio y la televisión, buscan el correspondiente cupo virtual de expansión y, con ellos, la dirigencia política que igualmente es asediada por los blogueros: el “posteo” de Noticiero Digital, la posibilidad de transmitir y publicar inmediatamente una fotografía o un video que recojan la angustiosa inquietud del ciudadano anónimo, apenas ejemplifican las promesas de una herramienta que sociólogos, politólogos, economistas e historiadores tratan de domesticar en sus aproximaciones a la globolocalización.
Hay quienes se irritan porque haya portales, correos y zonas de chateo en los que la campaña electoral está presente, manifestando una reacción semejante a la que experimentan en la urbe real, constante y sonante. Admiten, toleran y hasta reclaman la publicidad de los más variados productos y servicios comerciales, soportando las abusivas incursiones gubernamentales, pero – en franco y suicida desprecio a la política, garantizando la supervivencia del actual desorden establecido – tienden a menospreciar, insultar, invalidar, fustigar o suprimir las opciones y propuestas de la oposición, deseándola como la realización de un repentino milagro que – justamente – no comprometa la suerte e inquietud personal.
Llama la atención el desenvolvimiento exclusivamente digital de una postura opositora, preferiblemente bajo los auspicios de un pseudónimo que aligere las sospechas, aunque – es necesario repetirlo mil veces – no hay mundo virtual sin una prolongación en el mundo real, pues la infopista contribuye inmensamente a idear y concertar iniciativas cuyo único destino ha de ser una realización práctica ante un gobierno que día a día materializa sus desmanes. La ciudadanía ha de activarse utilizando las herramientas que tiene a la mano, empero, no habrá infopolítica si no aterriza literalmente en la política.
Y es que, tan elemental premisa, suele perderse en el bosque narcisista de los bytes que pisa la propia dirigencia política, partidista y social. Celebramos que haya una canalización interneteana de las preocupaciones generadas por el régimen, pero sólo se explican como ocasión para abordar una realidad inhóspita, inevitable tratándose de un destino inevitablemente compartido.
Oscariz y Briquet: Ciberfinanciamiento, Sentencias y ventajismo de Estado
El modelo de financiamiento basados en donativos vía Internet se ha popularizado desde el éxito online de Howard Dean en 2004. Ya hemos visto en 2008 como en la campaña en EEUU se ha optimizado su uso. Sobre todo por parte de Obama que ha recolectado un promedio de 94 dolares por donante. Observa Jonah Berger, profesor de Marketing de Wharton. “La Web 2.0 permite a los candidatos organizar estrategias para recaudar fondos, pero también hace que las personas se sientan más conectadas a un candidato. Éstas se involucran más en el proceso. Hay una percepción bastante concreta de que éste es el año de Internet, y que en el futuro las campañas usarán cada vez más el medio virtual. La población americana está atenta a eso”.
En Venezuela ya hay candidatos buscando financiamiento de la campaña a través de la web. Casos emblemáticos son Carlos Oscariz y Armando Briquet que han incorporado un boton para que los usuarios realicen las donaciones.
plaudo la incorporación de una estrategia de financiamiento que debería lograr candidatos sin compromisos ni ataduras con las grandes corporaciones.
Mi preocupación está en su implementación sin tomar en cuenta los acontecimientos de 2004, cuando el embajador Bernardo Alvarez envió una carta al National Endowment for Democracy afirmando que: “Es ilegal que los venezolanos acepten financiamiento del extranjero para intervenir en procesos democráticos internos en Venezuela”.
Si bien se tergiversó la verdad, sabemos que puede ser una jugada para justificar la salida del juego político a los no inhabilitados. Recuerden que también existen algunas sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del año 2000 y 2001sobre usos de fondos del exterior.
Revisemos la ley:
LEY DE PARTIDOS POLITICOS, REUNIONES PUBLICAS, Y MANIFESTACIONES
Gaceta Oficial N° 27.725 de fecha 30 de abril de 1965 El Congreso de la República de Venezuela
CAPITULO III
De la Obligaciones de los Partidos Políticos
Artículo 25.- Son obligaciones de los partidos políticos:
…
4) No aceptará donaciones o subsidios de las entidades públicas, tengan o no carácter autónomo; de las compañías extranjeras o con casa matriz en el extranjero; de empresas concesionarias de obras públicas o de cualquier servicio de bienes propiedad del Estado; de estados extranjeros y organizaciones políticas extranjeras.
La transferencia de fondos vía PayPal reside en una cuenta PayPal, hasta que el dueño de los fondos los retira o utiliza. Si el usuario ingresa y verifica su cuenta bancaria, los fondos pueden ser transferidos directamente a ella. PayPal es un sistema que permite a cualquier persona que tenga una dirección de e-mail enviar o recibir dinero online de manera totalmente segura, fácil, rápida y sin comisiones para el donante.
Mientras se mantengan la campaña de ventajismo por parte del gobierno, se debería continuar con el sistema de donativos vía web, pero usando un banco nacional. El que tiene mas tiempo en el mercado es el de Banco Mercantil (no es cuña, no tengo ninguna relación con dicho banco).
No soy abogado, así dejo algunas preguntas para debatir el tema; ¿Cómo saber quien aporta?, ¿Quién pide el aporte?, ¿el pre-candidato o el partido?, ¿cómo evito grandes aportes de empresas extranjeras?, ¿el pedir el aporte en dolares viola alguna ley? .
¿Conoces donde están los Ciberactivistas de oposición en Venezuela?
Ciberactivismos es activar políticamente en la Internet. Me atrevo a agregarle que puede ser consciente o inconscientemente. Acertada es la investigación sobre “El uso del Internet durante las campañas presidenciales latinoamericanas del año 2006” de la profesora Carmen Beatriz Fernández al concluir (sobre todo en el caso venezolano) que son las libertades económica, y la de prensa, las que empujan el accionar político de los ciudadanos en la Red.
El Ciberactivismos a partir de los año 1997-98 fue un accionar de la militancia política que tenia la posibilidad de conectarse a Internet, es decir, que aunque se desconocía el potencial de la Red, los partidos políticos no dejaron de cubrir ese espacio. Ejemplo de ello fue la presencia de los principales partidos; AD, Copei, MAS y la pagina web de 4F.org.
Se puede discutir si era Cibermilitancia o Ciberactivismo, pero en todo caso era acción política en la Red. Y pasamos de un Ciberactivismo comprometido a uno que generalmente no tiene compromisos ideológicos. Apunta mas a sus necesidades personales, su situación económica y laboral. Por ende tiende a ser temporal y pudiera ser desmovilizador si no hay una clara estrategia electoral.
En el caso venezolano es un Ciberactivismo de ciudad, de los sectores de clase media y media alta que han visto mermar sus ingresos y desmejorar su calidad de vida por la inseguridad personal y jurídica. En una investigación que realicé el año 2003 sobre una base de 14.000 personas que activaban políticamente (mandaban mail de con contenido político, votaban en encuestas, firmaban peticiones, comentaban en foros políticos) en la Red, arrojó como resultado que el 74% del Ciberactivismo estaban concentrado en los estados Miranda, Municipio Libertador, Zulia y Carabobo.
En el año 2003 según estudio de Tendencias Digitales, se da un decrecimiento de la Internet criolla en un -14%. Recordemos que entre el 2002-2003 fue el paro petrolero que afectó política, económica y socialmente a la población venezolana sobre todo a las grandes ciudades. La polarización, la frustración del paro petrolero, la cercanía del Referéndum Revocatorio Presidencial de 2004, estimularon el accionar políticos de muchos venezolanos que necesitaban medios para expresarse y la Internet era el canal mas “cómodo” para el actuar político.
La participación de los jóvenes fue escasa, apenas el 3%. Se había conformado un batallón de ciberactivistas “adultos contemporáneos y mas allá”. El 45% de ellos oscilaba entre 35 y 49 años. Y el 22% eran mayor de 50 años.
Eran madres, padres y abuelos preocupados por el futuro de sus hijos y nietos que habían encontrado una manera de expresarse y de “sentir” que estaban activando políticamente. A la larga fue un espejismo al creer que se estaba movilizando la ciudadanía. Mientras exista una brecha digital tan grande, el Ciberactivismo sin repercusión de calle es desmovilización. Mucho se sentaron frente a una pantalla de un monitor convencidos que se movilizaba a la sociedad. Dejaron de participar en asambleas, marchas, mitines etc. y lo cambiaron por el click del ratón. A la larga fue el “Sandbox” del gobierno.
La cesantía era otro motivo del actuar político. Entre los años 1998 y 2003 hubo despidos en la administración pública, empresas del Estado y muchas empresas privadas cerraron sus puertas. Era motivo suficiente para buscar cambiar el cuadro político con las herramientas que los usuarios de Internet tenían a mano: una computadora conectada a Internet.
Pero si lo laboral era un motivo, también amas de casa, jubilados actuaban como ciberactivistas en un 31%, ello tenia que ver con el futuro que avizoraban a sus hijos y nietos.
Como dije antes el Ciberactivismo se concentraba en las grandes capitales y en las parroquias pertenecientes a los sectores de clase media y media alta.
Es el caso del estado Miranda, el municipio Baruta (parroquias Baruta, El Cafetal y Minas de Baruta), Chacao, El Hatillo y Municipio Sucre representaban para el año 2003 el 83% del Ciberactivismo en el estado. Municipio Sucre sumaba el 14% (parroquia Sucre y Leoncio Martinez) de Internautas activistas habitantes de las urbanizaciones Palo verde, Lomas del Ávila, Terrazas del Ávila, Urbanización Miranda, la California, La Carlota y Campo Claro.
En el Municipio Libertador el ciberactivismo estaba concentrado en la parroquia El Recreo, San Pedro, El Paraíso y La Vega (Montalban) en un 51%. Y un 21% en San Benardino, La Candelaria, Sucre y Caricuao.
Esperemos que el nuevo Ciberactivismo esté conformado por jóvenes venezolanos cada uno comprometido con los intereses del país y regado por toda la geografía nacional. Y estén claros que Internet es un canal mas de comunicación, movilizador si repercute en la calle y desmovilizador si me quedo frente a los pixeles de la pantalla convenciendo a los ya convencidos. Que el primer efecto de Internet en una campaña es mediatico, el segundo es la incorporación de las estructura de los partidos y voluntarios y el tercero es la persuabilidad que tiene el candidato para convencer a los electores que están en la Red. En las futuras campañas en Venezuela esto puede cambiar, por ahora los votos están en la calle.









