Las fobias sociales dependen de una hormona
Científicos suecos e ingleses han descubierto que las fobias sociales dependen de una hormona llamada oxitocina, que segrega nuestro organismo en ciertas situaciones y que propicia la calma. Aunque ya se sabía que la oxitocina juega un papel clave en los animales porque promueve la interacción social en la época de celo, gracias a la tecnología de exploración por resonancia magnética funcional se ha comprobado ahora que cuando se aplica a personas, esta hormona inhibe el rechazo social y facilita la comunicación humana. Este descubrimiento podría ayudar a crear nuevos tratamientos para determinados problemas psiquiátricos que surgen en las relaciones entre personas. Por Yaiza Martínez.
Etiquetas: relaciones, sociedad, personas








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